Carla que le manda un soldado á su madre des-
de el campo del moro^ y conteslacion de la ma-
dre, naturales de Gadiar de la A.lpujarra..
~
Madre de toda mi vida,
padre de mi corazón,
que me libre de esta guerra
os pido rogueis á Dios.
Dos años há que salí
pues la suerte me tocó,
y no he podido escribir
pues que con mi batallón
á la guerra de los moros
salimos de espedicion,
á defender los derechos
de la patria y religión,
y hemos tenido un encueníro
mas la Virgen me libró.
Sé lomaron los reducios
y el Serrallo con valor,
y al querer fortalecerlos
el moro nos atacó,
el veinte y dos en la larde-
con- un fuego abrazador,
pero nuestro general
al Híoniento nos mandó
salicrnmns á la bata'la
y el moro se dispersó.
Pero Madre de mi vida,
pedir de veras á Dios
lio caiga en poder de moros
de esa gente sin razón
que no tienen caridad
con los que cristianos son,
pues al que pillan sin duda
Je sacan el corazón,
y pedazos muy pequeños
lo hacen con mucho valor.
Vivos les sacan los ojos,
y luego hacen un monto
de los que dejan sin vista,
y sin mirar que hay un Dios
los arrojan á las llamas,
y mientras se hacen carbón
tienen su grande algazara,
Y esta es su diversión,
disputando las cabezas
que cada uno llevó.
Otros los cuelgan de un brazo
y mueren por conclusión,
dando gritos y pidiendo
le den la muerte veloz,
allí llaman á sus padres,
allí les piden á Dios,
los socorra y los aliente
en la santa religión,
pues mueren desesperados
de sufrir tanto dolor.
Un día salimos de Ceuta
parte dé - mi batallón
á combatir con los moros,
bárbaros sin religión.
y al ir por medio de un llano
la turba se presentó
haciendo un fuego tan vivo
que de aquello daba horror;
nos mataron un soldado
solo de mi batallón.
Pero mi gefe sagaz
le cambia la dirección,
y los pillamos enmedio
y murieron un millón,
corren por varios caminos
todo el moro que quedó,
sin obedecer á nadie
y sin llevar formación,
quedando el campo por nuestro
y yo lleno de temblor.
Madre trabajamos mucho,
y sin dormir, que es peor,
mas lo pasamos con gusto,
que es guerra de religión
y Dios nos dá muchas fuerzas,
y al mismo tiempo valor
desp'eciamos las fatigas
y el crugido atronador
de las descargas serradas
y estampido del cañón.
Pero madrecita mía,
siempre me acuerdo de vos,
y de mi padre querido
que afligido se quedó,
de mis amados hermanos
que quiera librarlos Dios,
de que se vean algún dia
con los trabajos que yo, '
que no les toque la suerte
que á su hermano le tocó.
Adiós, mis queridos padres,
padres queridos, adiós,
pedir á, la Virgen pura
que me libre del rigor,
de los infernales moros
COSTESTACION
Vertiendo lágrimas mil
tu carta hemos recibido
y el eorazon se me parte
al leer su contenido.
Dios te libre de esas penas
Dios te ampare, Manuel mió,
la Virgen contigo vaya
la Virgen vaya contigo,
san Antonio te asista
y te libre del morisco,
de las inhumanas garras
de bárbaros beduinos,
de esos viles sarracenos
incrédulos asesinos.
Ahí le mando mi abogado
que es san Antonio bendito,
lleva contigo esta estampa
pídele en cualquier conflicto,
que salvo te sacará
pues es amado de Cristo,
y si alguna vez te encuentras, -
por tu desgracia perdido,
llámalo de corazón
verás cual viene en tu ausilio.
Cien reales te mandé
dime si los ha ricibido
que tienen el corazón
de víboras ponzoñes
ó de un tigre feroz,
de una serpiente maligna
ó de un sangriento leon.
A ESTA CARTA
no pude mandarte mas
porque estamos muy perdidos,
pues no ganamos un cuarto
desde tu ida al servicio,
tu padre lo tengo enfermo
pereciendo y sin arbitrio,
tu hermano sirviendo está
no tenemos otro ausilio.
El Señor te traiga pronto
que yo te vea, hijo mió,
antes que llegue la muerte
porque morir es presiso,
pero, le pido á la Virgen,
á la Virgen del Rocío,
que es la patrona de Almonte
le dé á tus penas alivio,
y le dé salud á tu padre
para que vea á su hijo.
También te mando la estempa
porque es madre de afligidos,
fué quemada y arrastrada
por los infames moriscos;
y la pusieron por puente
sarracenos atrevidos,
y en un pozo sepultada
la tuvieron muchos siglos,
hasta que ella pidió
POR SU MADRE.
que la sacaran á gritos.
Bien sabes que esto es verdad
y que lo dicen los libros,
y que es madre milagrosa
según cuentan los antiguos,
y que libra en los contagios
al pueblo que está afligido,
y en tempestades de mar
también libra á los marinos
en la sierra á los mineros
cuando se ven afligidos.
No temas hijo del alma,
no temas hijo querido,
defiende con voluntad
la religión de su Hijo,
del que murió por nosotros
entre ladrones metido,
viéndolo su madre amada
coa el corazón partido,
su madre, madre de Dios
que es la Virgen del Rocío.
Hijo de mi corazón
confórmate con tu sino,
pues la Reina le llamó
que es solo tu destino
defiéndela con honor
que tú serás protegido,
y tal tez serás premiado
porque asi lo han ofrecido,
y venga bien los ultrages
que le han hecho ios moriscos.
Ei corazón se me parte
de dolor hijo querido,
quiera Dios que al llegar esta
estés ya mas socorrido
de los ausilios de Dios
y la Tirgen del Rosio,
que no estés en las mazmorras
ni en hospitales herido,
que estes en tu regimiento
y de tus gefes querido.
Escríbeme cuando puedas,
dale siquiera ese alivio
á tu madre sin consuelo,
y á tu padre desvalido
enjuga un poco esté llanto
de mis ojos ya podridos;
estoy sin vida, Manuel,
de pensar en que te has ido,
y que estás entre los moros
tan crueles enemigos.
Adiós querido Manuel,
adiós mi querido hijo,
san Antonio te acompañe
y la Virgen del Rocío
^^l^lll^^haber defendido
los derechos de la reina
y la religión de Cristo,
que asi que vengas, Manuel,
todos sabran tu apellido.
reimpreso en C ARMON a.
hnprenla de D. José María Moreno, calle.de Madre de Dios num